Sí, amigos, ¡bienvenidos a la FERIA DULCE!
Una dimensión donde colores, formas, olores y sabores flotan por doquier y asaltan nuestros sentidos.
Una dimensión donde se olvidan los problemas y preocupaciones, porque, como en las ferias de las fiestas, nuestro cerebro queda invadido por sensaciones placenteras.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario!